El
joven obrero cayó al vacío por un tragaluz desde el quinto piso de una
edificación ubicada entre los pasajes Urpi y Jantu, en el sector de San Antonio
(Huancayo). Su cuerpo impactó pesadamente contra el pavimento, provocándole una
muerte instantánea.
Era
el sustento de su hogar, familiares de la víctima, sumidos en el dolor,
revelaron que Marco Antonio había aceptado este empleo con el único objetivo de
solventar los gastos médicos y de manutención de sus ancianos padres, quienes
hoy lloran la inesperada partida de su principal sustento. Las autoridades
policiales y la Fiscalía han iniciado con las investigaciones para esclarecer
este trágico accidente de trabajo, mientras la comunidad exige una rigurosa fiscalización
a las condiciones de seguridad en la obra.

