El terremoto
de magnitud 7,4 de Colombia deja, por el momento, 250 muertos y 2,595 heridos.
El seísmo con epicentro en San José del Palmar, ha golpeado especialmente a
Cali y Pereira, donde se han registrado derrumbes y los equipos de rescate
continúan las labores de búsqueda. La cifra de desaparecidos alcanza los 195
mientras que más de 1.000 edificios han colapsado. El presidente de Colombia,
Abelardo de la Espriella, ha declarado la emergencia nacional tras el
terremoto. En Cali, el Ejército se ha desplegado para apoyar a los servicios de
emergencia y reforzar la seguridad, mientras los hospitales atienden a los
heridos y la ciudad permanece bajo toque de queda.
Las próximas horas se consideran claves para
encontrar con vida a quienes permanecen entre los edificios derrumbados,
concretamente las primeras 72 horas. Los bomberos recorren las estructuras
afectadas intentando detectar cualquier ruido procedente del interior.
Cali y Pereira las zonas más afectadas
El terremoto
sorprendió a la población por la mañana y dejó escenas de pánico en Cali, con
edificios balanceándose, desprendimientos y vecinos abandonando viviendas,
hospitales y otras instalaciones. Entre los afectados había un grupo de unos 30
españoles, algunos de los cuales estaban durmiendo cuando comenzó el temblor y
tuvieron que salir de su hotel después de que el edificio sufriera daños.
El alcalde de Pereira, capital de Risaralda,
una de las ciudades más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado
el 10 de agosto con epicentro en el Chocó, llamó a la solidaridad y aseguró que
la ciudad será reconstruida entre todos, mientras informó sobre centros de
acopio y albergues habilitados para las personas que perdieron sus viviendas.
El aeropuerto
internacional Matecaña, de la ciudad colombiana de Pereira, mantiene sus
operaciones comerciales suspendidas, sin que se sepa cuando reabrirá debido a
los graves daños que causó en su estructura el terremoto de magnitud 7,4 que
sacudió la víspera a gran parte del país.
La terminal aérea, la principal de la
turística región del Eje Cafetero cuya renovación fue entregada en 2020, es una
de las edificaciones más afectadas de Pereira, capital del departamento de
Risaralda, y allí murieron tres personas que esperaban a abordar un vuelo

